sábado, 23 de enero de 2010

Mika Waltari - Sinuhé el egipcio

Sinuhé el egipcio es la novela más famosa del escritor finlandés Mika Waltari y, según muchos críticos –de cuya opinión no me alejo ni un palmo–, la mejor del siglo XX. Publicada en 1945 y adaptada al cine, destaca, como todos los libros de Waltari, por su rigor histórico: se adentra en el mundo del Antiguo Egipto, en el reinado del faraón Akenatón (considerado el rey hereje por ser el primer faraón monoteísta, lo cual supuso una serie de conflictos bélicos).

Al final de su vida, cuando “ya no le pasa nada”, Sinuhé recuerda su historia desde que montado en una cesta de cañas llegó a las orillas del Nilo y fue acogido por Kipa y el médico Senmut, quien lo adiestró en el arte de la medicina. Gracias a este aprendizaje llegó a ser trepanador real y contrajo relaciones de amistad y de amor con personajes del más alto rango social, así como de los más bajos.


Toda la novela está narrada con sobriedad y un estilo refinado, con riqueza lingüística, y se sumerge tanto en la historia de Egipto como en la del hombre, hasta tal punto que saca a relucir lo mejor y lo peor de ese animal destructor y rencoroso que es el ser humano. La traición, el amor, la amistad, el trabajo y el afán de poder se entremezclan a lo largo de 700 páginas de agradable lectura.

Espero que mi primera recomendación, pese a no resultar muy novedosa dado el amor que tengo por este libro, sirva para que aquellos a quienes interesaba leer el libro corran a por él, y al mismo tiempo para que quienes nunca estuvieron en su busca o no supieran de su existencia se animen a leerlo. Me atrevo a decir que es uno de los mejores libros que he leído, lo he vivido dos veces y no descarto una tercera ni una cuarta.


Jorge Andreu

21 comentarios:

  1. Gracias Jorge, lo tendré en cuenta para mi lista de próximas lecturas :)

    ResponderEliminar
  2. Gracias a ti, Inés, por escribirme. No te arrepentirás si lo tratas con cariño: es como un niño pequeño, mimoso y regordete, que tiene mucho amor que darte.

    Un beso

    ResponderEliminar
  3. Jorge mala comparación con el niño pequeño eh..? jaja para ti eso significa poco!! =P

    ResponderEliminar
  4. Si es como el niño regordete que tú y yo conocemos, significa mucho :P

    ResponderEliminar
  5. Qué niño?? =O jaja
    Para ti no significada nada sea quien sea ¬¬

    ResponderEliminar
  6. ¡Mmmm, peleas matrimoniales...! Ahora sí que podemos decir que este blog va tomando forma xD

    ResponderEliminar
  7. Jajaja. Es que a mí no me gustan los niños chicos, tengo mucha sensibilidad para la literatura y la música, pero nula en cuanto veo a un niño pequeño y tengo que hacerle tonterías. Pero resulta que he visto un niño regordete que sí me ha calado y no es el libro:P

    ResponderEliminar
  8. =O el de ayer?? jaja
    Alberto no son peleas xD mejor explicada por el mismo Jorge imposible =P

    ResponderEliminar
  9. No..., si a tu novio capacidad explicativa no le falta... xD

    ResponderEliminar
  10. Mmm... lo tomaré como un cumplido. Jajaja

    ResponderEliminar
  11. Hola chicos! Qué tal escapásteis de la pesadilla examinal? Espero que tuviérais suerte. Y ahora, una preguntita...

    ¿Yo también puedo recomendar un libro? O si no voy a 2º de filo ni os conocí en 2008 no puedo? mmm...contestadme sin paños calientes eh? no quiero ser una entremetía tampoco...

    ResponderEliminar
  12. Los exámenes han sido una pesadilla. Yo creo que sí estaría bien que recomendaras algo tú también, y lo mismo digo de los demás. Que el blog lo compongamos tres personas no significa que estemos cerrados a recibir nuevas propuestas, al menos desde mi punto de vista. Creo que estaría muy bien recibir ese tipo de comentarios. No sé qué verán mis compañeros. Por mi parte, perfecto.

    ResponderEliminar
  13. Por la mía también, por supuesto. Además, eso daría 1000 puntos de vida a la actividad del Blog, que en épocas como la que acabamos de pasar se muere de hambre...

    Abraham... ¡Habla ahora o calla para siempre!

    ResponderEliminar
  14. Este libro lo leí de peque, debía tener yo unos doce o 13 años. Estaba entre los libros de mi madre y no le hizo mucha gracia que lo leyera. Confieso que con 13 años no lo aprecié para nada, así que tengo ganas de releerlo. A ver si lo encuentro por aquí en inglés.

    ResponderEliminar
  15. Abraham merece una colleja, deja de disfrutar tus dias de vacas y escribe algo maldito!

    A continuación va mi recomendación: Brooklyn Follies, de Paul Auster.

    Un canto a la vida.

    Una sucesión de personajes (bastantes) que se presentan de un modo físico, plástico, visual. Se les conoce, se les quiere, te enfadas con ellos, a la vez los comprendes. De esas historias que tanto me gustan en las que el escritor emplea un registro sencillo y directo, acercando su mundo imaginario a la realidad más identificable.
    Vidas en cierto modo tormentosas, con sus trascendencias y reflexiones, balances de lo hecho hasta el momento, de las experiencias recaudadas, de los sentimientos y sus evoluciones. Pero a ratitos felices. Con las manidas "pequeñas cosas" que hacen soportable el día a día, más que soportable, fascinante.

    El protagonista de la novela, Nathan, para mí no es un personaje...Paul Auster hace que se convierta en un hombre real.
    Me encantaría conocerlo, aunque no soporto que no crea en los signos del zodiaco ni en nada que no sea demostrable (cosas en las que yo suelo creer).

    En fin, no me enrollo más. Son unas 300 páginas de relato entretenido pero cargado de significado. Ha sido calificada como "fábula moderna" y yo lo subrayo, esconde un aguijón que no dejará indiferente a nadie.

    ResponderEliminar
  16. Joder, Inés... ¿Tú has estudiado publicidad o algo así? ¡¡Jajajaja!! Tengo que leer ese libro...

    ResponderEliminar
  17. He conocido a muchas personas así, de esas que sólo creen en lo que pueden comprobar. Muchas veces se quedan en operaciones matemáticas con tal de no entender la filosofía.

    Me anoto este libro. Hablaremos de ese personaje que es casi una persona de verdad.

    Un beso

    ResponderEliminar
  18. Mmmmm las nueve... y Abraham sin escribir... la colleja de Inés empieza a cobrar sentido...

    ResponderEliminar