
_ Estrella,
¿me permites que una cosa
te pregunte ruborosa…?
¿Quién es ella?
_ ¿Cuál de aquellas, la vistosa?
¿La que en su alma de doncella
aparenta, de tan bella
ensoñación loca y pasmosa?
_ La que esposa los desmanes
con sonrisa ojimorena
y a las penas encadena
dos hermosos talismanes.
_ ¿La que con la faz serena
y su cariño sin hilvanes
guarda el brío de una diosa, o
de temidos huracanes?
_ ¡Dime quién, Estrella obscena!
Dame afrenta deliciosa.
Como Reina India posa
el azabache en su melena.
_ Ella es paz estrepitosa.
Como ensueño de volcán es
de templados ademanes
una fuerza vigorosa.
_ ¿Y además jacarandosa?
_ ¡Es, sin más, una verbena!
_ ¿Y el nombre de la preciosa?
_ ¡Lorena!
¿me permites que una cosa
te pregunte ruborosa…?
¿Quién es ella?
_ ¿Cuál de aquellas, la vistosa?
¿La que en su alma de doncella
aparenta, de tan bella
ensoñación loca y pasmosa?
_ La que esposa los desmanes
con sonrisa ojimorena
y a las penas encadena
dos hermosos talismanes.
_ ¿La que con la faz serena
y su cariño sin hilvanes
guarda el brío de una diosa, o
de temidos huracanes?
_ ¡Dime quién, Estrella obscena!
Dame afrenta deliciosa.
Como Reina India posa
el azabache en su melena.
_ Ella es paz estrepitosa.
Como ensueño de volcán es
de templados ademanes
una fuerza vigorosa.
_ ¿Y además jacarandosa?
_ ¡Es, sin más, una verbena!
_ ¿Y el nombre de la preciosa?
_ ¡Lorena!
Alberto Cancio García