sábado, 31 de diciembre de 2011
DUERMES
viernes, 30 de diciembre de 2011
miércoles, 28 de diciembre de 2011
es el aire caliente
que expide la boca de otro
que no te conoce.
Que no la conoce.
Hierve la lengua
y la sangre en tu alma
se vuelve ceniza desecha.
Él corre a besarla
sin miedos,
y entonces respira tranquila
en su abrazo ferviente.
Y en ti la abrasada sonrisa
no es sino el vago recuerdo
de un tiempo en que sí la besaste.
martes, 27 de diciembre de 2011
domingo, 25 de diciembre de 2011
ACRÓSTICAS Y NÓMADAS BULAS
volved, revolved el camastro,
martes, 20 de diciembre de 2011
y expande sus brazos de frío
en aristas enormes.
Porque la bóveda es negra
y alcanza la vista a tan solo
una capa de noche.
Porque la hiel es amarga
y extrema la duda de lodo
que apena a los hombres.
Por eso preexiste el poema.
Por eso yo bailo y yo vivo
y yo amo tan solo en su orbe.
domingo, 18 de diciembre de 2011
miércoles, 14 de diciembre de 2011
y sólo vemos la perfecta
sincronía del espacio.
Todo bien montado.
Un Mecano.
Diez tornillos.
No se quiebra el cuerpo
dulce, cuando entran
las espadas en la caja.
No despide la montaña
a quien la monta,
y grita y grita
como un niño, que de niño
ya aprendió lo que No pasa.
(Qué no pasa...)
Nada es grave si es humano,
aunque exceda lo probable,
porque es lógico,
legible en sus subtítulos,
razón profesional.
Levantan los aviones
sus hocicos sobre el mundo
y no es osado.
Monturas eficaces,
palancas de repuesto,
botones insondables,
medidas y prospectos;
garantías, protocolos,
un seguro de por vida,
duermevela porque vela,
al fin y al cabo,
un experto nuestro sueño
de marmota.
Y es seguro y todo está
bajo (la torre de) control.
Una a una por el orbe se reparten
la tarea de cuidar el sueño quieto.
Un millón de esas torretas afanadas
en dictar lo que se puede
y lo que no, por estos cielos.
Y nosotros,
paseamos por su mundo
y sólo vemos la perfecta
sincronía de su espacio.
Nos dormimos.
Y en el sueño:
No quebrante usted esta norma.
Ni imagine que la puerta
puede abrirse... sin palanca.
Ni se arroje hacia el abismo
confiando en que un dragón
de la fortuna… rasgue el cielo
y se le lleve, más allá de estos tornillos.
Porque amigo, si le faltan…
si le faltan las palancas,
los tornillos, y el mecano
de la vida se descuida
entre sus sueños,
y se quiebran los botones,
o se clavan las espadas en la carne,
se derrumba la montaña,
o abre usted la portezuela equivocada,
entonces la humedad empañará
los mil millones de cristales de montura
de los ciento y un expertos del millón
de esas torretas ya inservibles,
pasará lo que No pasa,
y en su mal precipitarse contra el mundo
no podremos ofrecerle una respuesta
bien montada.
Sin tornillos, sin palanca,
ya no habrá seguro alguno
que lo ampare en su carrera.
Y habrá usted de deambular
hacia otros rumbos,
tan ajenos, a esta, nuestra,
nuestra, nuestra, nuestra...
NADA.
Alberto Cancio García,
en Polonia
sábado, 22 de octubre de 2011
jueves, 20 de octubre de 2011
Entrevista ar Cabesa
Entrevistador: Kike Fariñas Campos
Entrevistado: Alberto Cancio García
Extra: Emma Núñez Guerrero
jueves, 6 de octubre de 2011
THIS IS POLAND
Queda oficialmente inaugurado el blog ´THIS IS POLAND: Everything is possible´, en el que iré refiriendo las anécdotas o reflexiones más interesantes durante mi año de estancia en Polonia.
Aquí os dejo el enlace en cuestión:
Espero que lo disfrutéis.
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Qué cosa...
martes, 20 de septiembre de 2011
Por el amor de dios
jueves, 15 de septiembre de 2011
ESTRECHECES 1
viernes, 9 de septiembre de 2011
SÁLVESE QUIEN PUEDA
Así que desistió y soltó los clavos de su base,
rodó sin comprender si era por pasmo, rabia o miedo.
lunes, 5 de septiembre de 2011
PLATONIC LOVE
But we´re thinking the same thing
when you say and I say: Moon.
Alberto Cancio García
miércoles, 31 de agosto de 2011
CRÓNICA DEL DESCONCIERTO 6
Así, pues, contando el tiempo,
y caricias de papel.
martes, 30 de agosto de 2011
CRÓNICA DEL DESCONCIERTO 5
lunes, 29 de agosto de 2011
CRÓNICA DEL DESCONCIERTO 4
martes, 23 de agosto de 2011
CRÓNICA DEL DESCONCIERTO 3
domingo, 14 de agosto de 2011
CRÓNICA DEL DESCONCIERTO 2
Era una EPIDERMIS cualquiera.
LA ESTELA DEL MIRLO
miércoles, 3 de agosto de 2011
CARENCIAS (I)
El señor don Tablero Cocina
miércoles, 27 de julio de 2011
Nueva entrada en La Taberna del Pirata
DEL NASCIMIENTO Y CRIANZA EN CÁDIZ DE MI PRIMO ALBERTO CANCIO, EN CIERNE CAPITÁN DE LOS ESPÁRRAGOS, SU HERMANO BANDOLERO JESÚS Y UN SERVIDOR, Y DE CÓMO SOLVENTAMOS SEPARARNOS
(da una estocada al título para seguir el enlace)
Los aires jubilosos que habrían ser Cádiz por todos los tiempos remotos –esta ciudad misma, sola, tañida de las coplas de sus gentes lozanas y el trajín de sus carros – vieron nascer, veintiséis años ha, en un día del mes de Octubre de los de calor tardío y marejada fuerte, un mozuelo de cuyas quiebras se harían eco los patronos de la Historia a más reciente...
Alberto Cancio García
domingo, 17 de julio de 2011
CAZAR AL AVE
2.Un comienzo de día algo peculiar (maldito perro)

Fotografía: Cubo de basura (de mi Instagram)
viernes, 15 de julio de 2011
1. Empezando las andadas.

Era una sombría mañana de otoño. Me disponía, como a diario, a pasear a la mascota de la familia, un pequeño perrito pequinés llamado Flama -recuerdo cómo mi hijo decía:"que sí papá, que yo lo cuido y lo saco a pasear", y un jamón, ahora tengo que hacerme cargo yo- cuando mi querida esposa hizo que me parara casi al entrar en el ascensor. Venía con dos bolsas. Intenté escabullirme, pero no pude: además de pasear al perro debía tirar la basura. Más tarde pude comprobar que aquello cambiaría mi vida. Y luego dicen que por ayudar en las tareas de casa no ocurre nada malo...
Fotografía: Amanecer en Cádiz (de mi Instagram)
jueves, 14 de julio de 2011
Era un sábado lluvioso...

… Y las enormes gotas golpeaban y volvían a golpear los cristales de Tomás mientras que él miraba por la ventana con la esperanza de ver algún claro en el horizante. Ese día, precisamente ese día, tenía mil cosas que hacer fuera de casa, pero estaba lloviendo. Odiaba la sensación de la lluvia. No le gustaba la idea de ir andando por la calle esquivando charcos para evitar que sus zapatos, sus preciados zapatos, se mojaran y estropearan. Además, la última vez que salió mientras llovía terminó por resbalarse en pleno centro de la ciudad, mojándose hasta los calzoncillos. Desde entonces, decidió que si no era estrictamente necesario salir mientras llovía no lo haría. Miró de nuevo por la ventana y vio que llovía aún con más fuerza, por lo que empezó a pensar qué era exactamente lo que tenía que hacer hoy.
Tenía que ir a la librería del centro para recoger el último encargo y también pasarse por el pequeño centro comercial que había dos calles más allá y hacer la compra de la semana. Al recordar esto se acercó a la cocina a comprobar que tenía víveres necesarios. Comprobó que sin problemas podía aguantar hasta el lunes y salir a hacer la compra, por una vez desde que vivía solo, después de salir del trabajo. Como el encargo de la librería tampoco le corría prisa decidió que, en caso de que no lloviese, también iriá el lunes, antes o después de hacer la compra. Miró en su agenda para ver si tenía algo apuntado para hacer ese día, aunque Tomás siempre terminaba por no apuntar nada en la agenda. Cuando se la compraba nueva apuntaba cada cosa que se le pudiese olvidar. A las dos semanas ya ni se acordaba de que tenía agenda. Como era de esperar, no había nada apuntado en la agenda. Intentó recordar y vislumbró entre los rincones de su memoria alguna tarea pendiente, pero intuyó que era fuera de casa, por lo que desistió al volver a mirar por la ventana y ver que casi no se veía ni la calle debido a la tormenta que hacía.
No quería mojarse. Hoy no quería mojarse. Eran las doce de la mañana y todavía no había comprado el pan, aunque terminó por pensar en que si bajaba a por el pan terminaría mojado por mucho que llevase paraguas, por lo que tampoco tendría pan del día hoy en casa. Al volver a mirar por la ventana notó que la lluvía había cesado un poco pero que persistía. Al ver que la lluvia no dejaría de caer en todo el día decidió que era tontería intentar ir a la librería y al centro comercial o a comprar el pan si por ello iba a pagar el precio de tener que estar todo el camino con los zapatos mojados. A fin de cuentas, tampoco el mundo iba a pararse porque un fin de semana no hiciese la compra o porque no fuese a recoger el paquete a la librería, así que decidió arrebujarse en su manta y sentarse en la cama a leer hasta que el estómago le exigiera alimento o hasta quedarse dormido, lo que pasara primero.
Fotografía: It's raining (de mi Instagram)
domingo, 10 de julio de 2011
PROBEMOS
miércoles, 29 de junio de 2011
RAMA
miércoles, 22 de junio de 2011
POLLA VIEJA
menudos y feos como roedores,
y advertir, de la grave encorvadura
de su espalda, un poema de brío.
Qué terrible atisbarlos en los bares...
donde ensayan los giros de su nombre
y lo reescriben por si queda alguna
duda de que ellos: firman libros.
Qué execrable ruido ignoto, su canción,
cebada con el fuego de otras vidas
soberanas que nunca emularán.
¿Qué solemne panteísmo les dictó
las reverencias que ejecutan? Si tal
vez fuera de color la vanidad...
jueves, 16 de junio de 2011
Y al fin, nueva entrada en La Taberna del Pirata
DE LAS ENMIENDAS DE ALEJANDRO DE GAMAZA, REGENTADOR DE LA HISPANIOLA, INMEDIATAS A LA HISTORIA DE SU PRIMO EL LIBERTINO CAPITÁN DE LOS ESPÁRRAGOS (Da una estocada al título para seguir el enlace)
martes, 14 de junio de 2011
PUERCOS

domingo, 12 de junio de 2011
SAL Y SABIA
sábado, 11 de junio de 2011
Excmo. Dios
viernes, 10 de junio de 2011
Y ellos lo saben.
Fotografía: Google
lunes, 6 de junio de 2011
CONFESIONES (I)
viernes, 3 de junio de 2011
Hay algo en ti

jueves, 2 de junio de 2011
COPLA DE PIE VENDADO
domingo, 29 de mayo de 2011
Delantero Anfiteatro

miércoles, 25 de mayo de 2011
NOCHE (I)
martes, 24 de mayo de 2011
Delirios de servilleta (I)
sábado, 21 de mayo de 2011
martes, 17 de mayo de 2011
NADA
regocijarme en el hecho en sí mismo
de desearte, confidencialmente,
como un niño, pese a tu ausencia.
Llegado a este punto, consciente, sé:
No serás mía. Nunca Jamás.
El viento obedece tu antojo
-lo llevas tú a él en volandas-
y luego, altiva pantera,
tus sienes descansan si quieren
sobre otras ajenas.
Pero ya me conoces y no,
pensarlo tan solo y decir:
¿por qué? Si tú ya eres Uno y te tengo...
¡Vale, no ahí afuera! ¡Los vientos son tuyos
y el Mundo es el Mundo! No estás
trepamos murallas, ni hallamos
historias en las marejadas,
ni erramos, mojados, en busca de truenos
que hieran los mares oscuros...
Vale. No ahí fuera en el Mundo.
Mas, ¿sabes?, aquí en esta cara de folio,
la hoja, el papel, la cuartilla,
yo te digo y te compongo a sangre fría,
te trazo y le doy forma a tus caderas,
y planto –todo tuyo- este color a tus pupilas,
la textura a tu melena, la razón a tu sonrisa,
y así, bien novelada, tan descrita con certeza,
sobrevuelas mis océanos

viernes, 13 de mayo de 2011
INFORMACIÓN DE ERRORES
miércoles, 11 de mayo de 2011
LAS MUJERES A QUE NO ASPIRAMOS

martes, 10 de mayo de 2011
CENTÍMETROS DE AIRE
viernes, 6 de mayo de 2011
EL FIN DEL PRINCIPIO
Nueva Providencia, como todas Las Bahamas, se prepara para otra noche templada y añeja en que el romanticismo desaforado torna en amorfa papilla los valores que la corona española tratara de imponer antaño. Nos encontramos en Nueva Providencia,
Ni a media yarda de las complejas formaciones coralíferas que, en variopinto mosaico, componen la apacible ensenada, se alzan atrevidas las primeras casitas blancas de un pueblo silencioso y sombrío. Los despojos ruinosos de lo que un día fue la gran muralla de Colón circundan a trompicones la superficie ocupada y ofrecen al poblado un aspecto sólido y cándido. Anchos senderos arenosos flanqueados por tierras de cultivo y abundante vegetación tropical, ascienden ladera arriba para ceñirse de pronto entre la madera y la cal de las estrechas calles empedradas. Unas callejuelas que pintan la nostalgia de tenue amarillo con las luces de sus lóbregos faroles, en virtud de finos pinceles, y que acomodan su forma a la caprichosa disposición de las sencillas casitas costeras, jamás superiores a la altura de dos pisos.
Quietud. Quietud sobrecogedora, envolvente. Y la estela efímera de un felino rasga en silencio la etérea oscuridad de la calle WoodLeg sin dejar rastro a su paso.
Alberto Cancio García
viernes, 29 de abril de 2011
À la recherche du temps perdu
lunes, 25 de abril de 2011
CONVOCATORIA URGENTE

lunes, 18 de abril de 2011
PRINCIPIO DE LA IRA
No creas que supuso el fin del mundo
tu abandono. Dejarme
sólo fue una reprimenda: el sofoco,
el frío desengaño o
la toma de conciencia…
Mas, yo ya conocía ese dolor,
pues hube de sufrirlo de igual modo
en la helada bañera, al recordar,
de pronto, enfebrecida por la rabia,
no haber encendido el calentador.
El tiempo se detiene, algo acaba.
Pareces suponer el fin del mundo,
pero basta salir de la bañera
y correr en pelotas por tu casa.
Alberto Cancio García
Ampliación del I Certamen Lectorocho
A pesar de que tenemos a la piña mutante y al lemur afeitado cansadísimos y hasta los mismos de leer y leer relatos para puntuarlos hemos decidido que la mejor opción es dejar más tiempo, puesto que dos semanas puede que sea poco. De todas formas, desde aquí os instamos a que mandéis todos vuestra participación porque el premio, que ya lo avisamos en su día, es muy suculento.
También hacemos desde aquí una petición: señor calvo de Perdidos, deja de enviar tantos microrrelatos, por favor, con uno nos vale. Mickey Mouse también nos ha dicho que quiere participar pero no me fio mucho de un ratón que habla, a decir verdad. Tenéis hasta el 15 de mayo.
Ya sabéis, enviar vuestro microrrelato de 600 palabras máximo al correo 'generaciondelocho@hotmail.es' sin comillas. El asunto debe ser "Me gustan las gominolas de colorines". Tiene que estar en un PDF con un pseudónimo. Muchas gracias a todos por participar, sobre todo a Juan José Millás, que nos ha enviado 852 microrrelatos (es broma, sólo ha mandado 800).
lunes, 11 de abril de 2011
VIAJES E IMPRESIONES. CAPÍTULO OCTAVO
Hablan y sobre ellos se cierne entonces un aura de trascendencia espiritual, de mística erudición que tal vez sólo sea el humo, espirado despacio, de sus solemnes cigarros puros. Es un leve flamear entrecano, sinuoso al principio, pero que, desplegándose luego en torno a sus frentes anchas, narices ilustres y ojos ausentes, se eleva sobre la mesa del bar y asciende a los níveos balcones incrustados en la roca, bajo el cerro impresionante de la torre medieval. Allí arriba, en lo más alto, los cuervos lo sacuden, lo desgarran, y a su escándalo y su vuelo tortuoso responden a menudo las miradas, las de ellos y la mía, para pronto regresar –a los balcones, a esta calle, a este bar – impregnados del azul del mediodía:
El silencio, justo a continuación, da cabida a los graznidos del cielo, pero a ellos no les entusiasman demasiado. No hay atmósfera envolvente que admirar. Ni siquiera parecen ser conscientes, aquí y ahora, del hermoso y escarpado torreón que se alza cincuenta metros sobre nosotros, ni del cielo esplendente que lo dibuja y delimita entre los aires, ni aun del vasto tornasol de las macetas dispuestas calle arriba. Son ancianos: Hombres muy capaces de embriagarse con el busto insinuante de una mesera jovial, pero remembranzas vivientes, al fin y al cabo, de la carne palpitando entre manos arrugadas por los años; una vida ya vivida y el deseo efervescente y reprimido de volver. De volver a ser hermoso, por supuesto, y optar a sostener sobre el regazo un mundo entonces más hermoso que ellos mismos y al que ahora sólo queda sonreír entre las canas. Sobre ellas se pasean ambas manos bien abiertas, y la joven marcha adentro cargada de vasos, así que vuelven a su moderna conversación celebrando un aire de muecas demasiado barroco:
Son aseveraciones incoloras, como pequeñas instancias elevadas al cielo a regañadientes. La resignación transformada en humo de tabaco y magnificada por un paisaje del que ellos mismos son parte ineludible, como el cielo, los cuervos o el castillo. Miran de lejos algo que ya jamás compartirán con el destino –la joven camarera – sin tasar lo que el azar les ha brindado en realidad por el simple hecho de ser, de haber sido en esta historia y lugar extraordinarios. Como el poeta que no canta a su mujer sino cuando de ella sólo quedan tres iniciales sobre una piedra, envejecer aquí los ha habituado a la magnificencia y privado, así, de reconocer el halo de magia que los envuelve. El aura del que sólo yo disfruto por el simple hecho de no ser parte constituyente.
Ahora la mesera viene a mí oliendo a carne en salsa de tomate.
Un plato de la tierra, me dice, y en su guiño y voz entiendo que tampoco es de por aquí, que tal vez ella, como yo, tenga la inútil capacidad de abstraerse. Antes de volver a entrar se ha parado en la puerta y respirado hondo. Yo lo hago a menudo desde mi llegada esta mañana, como queriendo acaparar cada centímetro cúbico del aura que he descrito. En dos días habré vuelto a la ciudad y tocará olvidarse un poco de estos halos. Por el momento, y como denunció Machado que no se canta a lo que se tiene hasta que se pierde, yo seguiré cantando.
Alberto Cancio García
sábado, 9 de abril de 2011
viernes, 1 de abril de 2011
Certamen LectorOchos I
Las bases del certamen son:
- Tema: Un día de lluvia.
- Extensión: 600 palabras máximo.
- Fecha límite de entrega: 15 de Abril del 2011.
- Premio: el premio constará de un microrrelato escrito por cada uno de los componentes de la generación del ocho en exclusiva para ese motivo. El tema del microrrelato lo propondrá el ganador de este certamen literario. Los microrrelatos serán enviados sólo (llamadme rebelde) y exclusivamente al ganador, pudiendo éste publicarlo en su blog o dónde le venga en gana siempre y cuando estén los nombres de los creadores en el mismo sitio (es decir, no vale hacerse dueño intelectual de nuestras obrillas).
- El jurado estará formado por: un lemur afeitado, por una piña mutante y por algún bicho extraño más.
Los relatos han de enviarse al correo electrónico 'generaciondelocho@hotmail.es' (sin comillas) en formato PDF y firmado bajo un pesudónimo. En el asunto del correo hay que poner: "Me gustan las gominolas de colorines"
jueves, 31 de marzo de 2011
miércoles, 30 de marzo de 2011
VIAJES E IMPRESIONES. CAPÍTULO SEXTO
- Jamón Cocido
- Tomate
- Lechuga
- Pimiento
- Pan
- Pan
- Pan
- Chocolate
- Galletas
- Cereales
- Atún
- Atún con pan
- Pan con atún
- Macarrones
- Fruta, muchísima naranja
- Desodorante
- Alfer shave
- Una linterna
- Servilletas
- Papel higiénico
- Clínex
- Tres guisantes, tres
- Una torrija, una
- Claveles y utensilios de triaje
- Pantomimas, sí
- Azucareros varios
- Una zambomba acusativa
- Mocos sueltos
- Muchas casuísticas y cero patatas
- Tintero a la carbonara y cédula caducifolia
- Un Pepe vital haciendo el pino en Cuba, no obstante
- Tizas, cientos de tizas
- Isotermias nulas
- Y claras, tantas claras de huevo como leches de cabrito hay en Bosnia Herzegovina
Farmacia: Almax.
Quien quiera que habitara esta casa por última vez no tuvo excesivas consideraciones higiénicas. Mi supuesto familiar vino y se marchó, que se sepa, hace tan sólo dos meses, y había telarañas incluso en el fregadero.
Yo me extraño: Es fácil asumir que haya gente dispuesta a vivir entre la mierda –la podredumbre es rica en curiosidades, ciertamente –pero, en el seno de mi familia, tal cosa espantaría hasta a los muebles del trastero. No es lo propio, digamos. Por ello, intuyo que quien estuvo aquí ni siquiera reparó en el entorno circundante, que no prestó, en realidad, una pizca de atención a la casa, absorto, seguramente, en actividades bastante más divertidas que bailar el son de la escoba.
¡Sí, también yo la odio!, y también me abstraigo hasta el punto de ignorar ese calcetín desahuciado tres días ha por las desordenadas esquinas de mi habitación; pero una cosa es la abstracción, comprensible para urbanitas, hemos dicho, y otra, muy distinta, el estado en que se encontraba esta casa a mi llegada, hace ya tres horas.
Es el tiempo aproximado que he invertido en limpiar el polvo, barrer, y fregar el suelo casi con la saña de un depredador cautivo. Teniendo en cuenta que la vivienda no alcanza más de nueve metros cuadrados de superficie habitable y que tiene un mueble y medio en total, tres horas son una verdadera eternidad. Bastante más de lo que han tardado autobús y taxista juntos en traerme de Cádiz a Algodonales y de allí a Zahara, respectivamente.
Y es que superado el reguero de marismas destrozadas que conforma el litoral gaditano no hago más que enfrentarme a concreciones, ¡demonios! Abrir la puerta es soplar sobre una masa compacta de polvo, telas de araña y hojas podridas, incrustada toda en el a trozos desbaratado suelo de arcilla y deshaciéndose al mínimo contacto. Lo primero, en efecto, es percatarse de la inutilidad de limpiar dichas secciones, pues semeja barrer la playa grano a grano. La arcilla deshecha siempre puede deshacerse más y más, y media hora en adelante la escoba había dejado de ser amarilla. Tal vez si hubieran dado un repaso hace dos meses hoy la cosa no tendría estos tintes bélicos… Muy ocupados debieron estar, ¡ja, ja! Sierra, amor, juegos de mesa… ¡son tantas incógnitas las de esta historia! En cualquier caso, es evidente que nadie pasó un triste trapito, pues acabo de recoger el equivalente a un podrido año de abandono del que no pienso dar más detalles. Soy alérgico al polvo, y ha sido como expulsar el cerebro a cachitos por la nariz.
Aunque bueno. Sonarse los mocos, lavar los ojos con agua clara, y a comprar. Se ha hecho demasiado tarde, así que es probable que almuerce fuera.
Alberto Cancio García